schoolLa semana pasada, el Consejo Directivo de Michigan State University autorizó la negociación de un acuerdo de asociaciones público-privadas (P3) con el licitante ganador para una ampliación planificada de las instalaciones de salud e investigación de la universidad en el campus de Grand Rapids. La decisión marca una de muchas historias de éxito recientes de las P3 para el sector de educación superior. Anteriormente escribimos acerca de una reciente decisión judicial que propicia las P3 para viviendas de estudiantes, y una P3 para viviendas de estudiantes fuera del campus en Florida International University recientemente alcanzó el cierre financiero. Esto coincide con una mayor tendencia nacional hacia las P3 para viviendas de estudiantes.

El modelo P3 brinda muchos beneficios a las instituciones de educación superior, que incluyen:

  • la provisión de un producto de vivienda de mejor calidad (las viviendas para estudiantes desempeñan un papel importante en el reclutamiento),
  • la transferencia de riesgos al sector privado, y
  • la retención de personal académico y recursos financieros para proyectos educativos más alineados con la misión de la institución.

Estos beneficios se han acentuado más en años recientes, a medida que la reducción de los fondos públicos en toda la nación ha provocado el aumento de las presiones financieras sobre colegios universitarios y universidades del sector público.

Al mismo tiempo, muchos colegios universitarios y universidades están creciendo a un ritmo acelerado y tienen la necesidad de nuevas instalaciones educativas y otros recursos del campus. El modelo P3 permite que las instituciones en crecimiento amplíen sus campus con rapidez sin aumentar o desviar el personal o los recursos existentes para poder operar y mantener las nuevas instalaciones. La P3 de la University of California, Merced es uno de los mejores ejemplos conocidos: cuando UC Merced planificó la duplicación del alumnado en menos de 10 años, utilizó una P3 de $1 300 000 000 para ampliar íntegramente su campus, y el proyecto sigue en marcha para cumplir con las ambiciosas metas de la universidad. Desde entonces, muchos otros colegios universitarios y universidades han seguido el ejemplo con ampliaciones de sus campus utilizando un modelo P3, lo que ha demostrado proporcionar una mayor infraestructura educativa, en menos tiempo, de lo que una institución pública podría esperar proporcionar utilizando el modelo de entrega tradicional. Mientras la lista de historias exitosas sigue creciendo, debemos esperar que las instalaciones de educación superior recurran cada vez más al modelo P3.