Miami, que alguna vez fue el claro ejemplo de la reciente burbuja inmobiliaria y su crisis posterior, cuenta en la actualidad con el mercado inmobiliario más sólido en los EE. UU. y es una de las exclusivas economías de bienes raíces de alta gama de “exportación” del mundo. Esta asombrosa transformación es en gran medida debido a la enorme afluencia de dinero en efectivo extranjero, de acuerdo con un estudio reciente de la Miami Downtown Development Authority realizado por Integra Realty Resources.

Una economía de bienes raíces de exportación se refiere básicamente a una donde los inversores extranjeros adquieren bienes raíces, no como lugar de residencia, sino como inversiones. En el caso de Miami, el 90 % de todas las construcciones nuevas en la zona céntrica corresponde a la demanda de los inversores extranjeros. Menos del 11 % de estas construcciones están siendo utilizadas como lugares de residencia principales. Es más, la mayoría de estos compradores extranjeros están interesados en bienes raíces de “alta gama” y pagan en efectivo, según lo refleja el actual frenesí en cuanto a la construcción de propiedades de lujo que experimenta Miami. Estas propiedades de lujo son financiadas por los compradores y requieren de considerables depósitos previos a la construcción.

Zachary Fagenson de Reuter brinda un ejemplo: la unidad menos costosa en Dezer Development, que está en construcción, cuesta 5,5 millones de dólares. Veintidós multimillonarios ya han hecho el depósito para este proyecto, que consta de 132 departamentos “con un elevador privado que servirá de acceso para el automóvil deportivo del propietario de la unidad”. El desarrollador afirma que “tendrá un grupo de las personas más acaudaladas no solo de Miami sino de todo el mundo”. La especialista en comercialización internacional Helen Jeanne Nicastri agrega que “En términos de valor de la inversión, Miami está tomando su lugar entre las ciudades de primera clase y, según las encuestas de calidad, es actualmente la octava ciudad en el mundo en cuanto a ciudades lujosas”. Jonathan Miller, presidente y director ejecutivo de Miller Samuel, añade que “Los bienes raíces de alta gama son la nueva moneda global”.

En el periódico Miami Herald, Peter Zalewski destaca que las zonas del sur de Florida que experimentaron el mayor nivel de recuperación en cuanto al precio de condominios y casas en las zonas son las áreas donde hay una mayor actividad de ciudadanos extranjeros. Y por el contrario, el nivel de recuperación más bajo tuvo lugar en las zonas con predominio de compradores nacionales.

Los lugares de origen de los inversores extranjeros de Miami son, con mayor frecuencia, Sudamérica, Europa y China. De acuerdo con Lizette Alvarez del New York Times, “Los desarrolladores de bienes raíces atribuyen a los sudamericanos el mérito de haber estimulado el actual auge inmobiliario”. Y citando al desarrollador de bienes raíces, Jorge Pérez, ella señala en el artículo que, “Los sudamericanos son el elemento de cambio; ellos son los que permitieron que el mercado inmobiliario se recuperara”. El estudio de desarrollo de la zona céntrica, mencionado anteriormente, determinó que ellos comprenden el 65 % de los compradores extranjeros en Miami. Esto podría deberse a la inestabilidad de las monedas sudamericanas; los inversores desean trasladar sus reservas de dinero en efectivo desde ahí hacia bienes raíces estadounidenses.

El estudio también determinó que los compradores nacionales constituyen el 10 % de los adquirentes, y el 25 % restante se compone de europeos y asiáticos, principalmente. De acuerdo con la revista Forbes, los EE. UU. son el destino principal en lo que respecta a las inversiones en bienes raíces para los acaudalados inversores chinos. Debido a la prohibición de comprar múltiples casas en China, los inversores chinos están liderando el camino en cuanto a la inversión extranjera en los EE. UU., con una inversión de 22 mil millones de dólares en bienes raíces estadounidenses durante el año que finalizó en marzo de 2014. Miami, junto con Los Ángeles y Nueva York, son las ciudades en las que, con mayor frecuencia, adquieren hogares adicionales en el extranjero. Y, si bien los ciudadanos chinos posiblemente no constituyan el mayor elemento en cuanto a número, son muy activos en lo que respecta al mercado de alta gama de lujo de Miami, con una inversión promedio de 590 826 dólares por vivienda. Saddy Delgado, vicepresidenta de Sotheby’s International, señala “Los compradores chinos empiezan a ver a Miami como un punto clave y se dan cuenta de que los precios no son tan altos como en Nueva York y otras ciudades importantes”.